El aumento de las temperaturas globales está exacerbando la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, sequías, inundaciones e incendios forestales, según datos de 2026. El Met Office del Reino Unido atribuye el verano récord de 2026, con temperaturas superiores a los 30 °C durante 40 días, a un aumento de la probabilidad de 130 veces debido al cambio climático. En el hemisferio sur, Australia registró su peor ola de calor en seis años en enero, mientras que India experimentó temperaturas de 45 °C en abril. En el hemisferio norte, el IPCC indica que las lluvias extremas se han vuelto más frecuentes, con el huracán Melissa en el Caribe en octubre de 2025 mostrando un incremento del 16% en la lluvia extrema asociada al clima. Las sequías se han prolongado, con la declaración de sequía severa en el sur de Inglaterra y niveles récord de bajo en ríos como el Rin y el Danubio. Los incendios forestales también han aumentado; en enero de 2026, los incendios en Chile y Argentina provocaron 55.000 evacuaciones, con un área quemada un 36% mayor que la atribuida al cambio climático. En Canadá, más de 5.000 incendios en el verano de 2026 generaron peores niveles de calidad del aire. Los científicos advierten que estos eventos se volverán más comunes a medida que el mundo se caliente, afectando gravemente a la agricultura, la salud pública y la infraestructura global.
