El agua oculta tras los vatios: el riesgo silencioso del consumo energético de los centros de datos

Fuentes: Water Behind the Watts: The Hidden Risk of Powering Data Centers

Un nuevo informe advierte de que el verdadero impacto hídrico de los centros de datos no está en el agua que utilizan directamente para refrigerar sus servidores, sino en la que se necesita para generar la electricidad que los alimenta. El estudio analiza siete estados estadounidenses —Virginia, Texas, California, Illinois, Georgia, Ohio y Arizona— que concentran aproximadamente la mitad de los centros de datos del país y dependen en gran medida de fuentes de generación eléctrica con un uso intensivo de agua, situadas a menudo en regiones con estrés hídrico o sequía.

Entre los hallazgos principales, el informe cifra en unos 3,4 billones de galones de agua dulce al año el consumo asociado a la electricidad que requieren estos centros de datos en los estados analizados, una cantidad equivalente a unas doce veces el uso anual combinado de Los Ángeles, Phoenix y Washington D. C. En esos territorios, el 78 % de la electricidad procede de centrales que requieren agua para operar y el 66 % de esas plantas está expuesta a niveles de estrés hídrico de medios a extremadamente altos.

El documento también señala que, aunque la mayoría de los productores de energía identifica los centros de datos como uno de los principales motores del aumento de la demanda eléctrica, son pocos los que han evaluado los riesgos hídricos ligados a ese crecimiento. Del mismo modo, la mayoría de los operadores de centros de datos no incorpora en sus análisis los riesgos hídricos asociados a la electricidad que compran. El informe propone medidas para productores, operadores, responsables políticos e inversores para evaluar y mitigar estos riesgos en un contexto de expansión acelerada de la inteligencia artificial.