Un equipo científico ha observado por primera vez helio desprendiéndose de la atmósfera de un exoplaneta rocoso que orbita la estrella enana roja LHS 1140, situada a unos 50 años luz de la Tierra, según un estudio publicado en el número de este miércoles de la revista Nature. La detección fue posible gracias a una técnica basada en la línea de absorción del helio a 1083 nanómetros, que permite rastrear la pérdida de gas en exoplanetas.
El hallazgo se centra en LHS 1140b, un planeta cuyo período orbital ronda los 25 días y que, pese a situarse mucho más cerca de su estrella que Mercurio del Sol, recibe menos de la mitad de la luz que llega a la Tierra debido al brillo tenue de LHS 1140a. El sistema también alberga LHS 1140c, un mundo mucho más cercano a la estrella, con un año de algo menos de cuatro días y unas cinco veces más radiación que la Tierra.
Los autores sostienen que la velocidad a la que el helio se escapa ofrece pistas sobre la composición y estructura de la atmósfera restante. Esta observación se enmarca en un debate más amplio sobre cómo evolucionan las envolturas gaseosas de los planetas rocosos: las atmósferas primordiales, ricas en hidrógeno y helio, pueden transformarse o perderse al espacio por la radiación estelar, la gravedad y la presencia o ausencia de un campo magnético.
