La investigación de la BBC revela que la ambición del gobierno británico de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 podría verse comprometida por la nueva política sobre centros de datos de inteligencia artificial. Durante el discurso del presupuesto, el canciller John Healey autorizó la generación de energía on-site para estos centros mientras esperan la conexión a la red eléctrica, una medida que podría incentivar el uso de gas natural. Cuatro centros de datos hipercalificados, tres en el sur de Inglaterra, ya contemplan utilizar plantas de gas para cubrir sus necesidades energéticas, lo que generaría 4,1 millones de toneladas de dióxido de carbono anuales, una cifra superior a la de las ciudades de Manchester, Liverpool y Southampton combinadas. El diputado Toby Perkins advirtió que el aumento sustancial del uso de gas no puede ser el futuro, mientras que el regulador Ofgem señala que la demanda de conexiones totales asciende a 72 gigavatios, superando la demanda pico nacional de 45 gigavatios. Aunque el gobierno defiende que los centros de datos son esenciales para la economía y que la generación on-site estará estrictamente controlada y limitada, críticos como Oliver Hayes de Global Action Plan señalan que esto provocará una gran contaminación local y un alto consumo de agua. Los desarrolladores aseguran que sus proyectos son temporales y que buscan conectarse a la red nacional para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, pero la incertidumbre sobre la capacidad de la red eléctrica amenaza con retrasar la transición energética del país.
