Apple atraviesa un cuello de botella en la fabricación de los iPhone 18 que afecta, sobre todo, a los modelos Pro, al iPhone Fold/Ultra y al Air 2 previstos para este año, mientras que los modelos básicos se aplazarán hasta 2027. Según la filtración del periodista Tim Culpan, especialista en semiconductores, TSMC tiene paralizado parte del proceso del SoC A20 Pro en su nodo N2 de 2 nanómetros: la producción avanza con buenos rendimientos, pero las obleas se acumulan a la espera de la DRAM para encapsularse mediante el nuevo proceso Wafer-Level Multi-Chip Module (WMCM). El resultado es que TSMC mantiene unos 1.000 millones de dólares en procesadores Apple sin poder avanzar a la siguiente fase. La escasez responde a una presión global: la enorme demanda de memoria HBM por parte de los centros de datos ha llevado a fabricantes a comprometer su producción de RAM hasta 2030, y los proveedores priorizan a los hiperescaladores frente a los fabricantes de móviles. Apple ya ha subido precios en iPad y Mac por el alza de la DRAM y, según fuentes citadas por Digital Daily, intentó negociar precios con el fabricante chino CXMT, que rechazó la oferta. Por ahora, tanto Apple como sus ensambladores confían en llegar a tiempo al lanzamiento, aunque no se descarta un reabastecimiento escalonado.
