Anthropic ha implementado restricciones internas en su modelo de inteligencia artificial Claude para limitar sus capacidades de modificación, descompilación e ingeniería inversa de código de videojuegos. Según informes de Tom's Hardware, esta medida responde a la creciente presión de la industria del gaming, que ha enfrentado desafíos legales y técnicos debido a la facilidad con la que la IA permite la creación de mods y ports no autorizados. La comunidad de modding ha intensificado sus actividades, incluyendo la integración de personajes de un título en otros mundos y la portabilidad de juegos como World of Warcraft y Call of Duty a navegadores web sin el consentimiento de los desarrolladores originales. Además, el jailbreak de la PlayStation 5 ha facilitado la ejecución de títulos exclusivos de Xbox y Nintendo en consolas de Sony, generando temor a demandas por infracción de derechos de autor. Esta situación ha llevado a las empresas de IA a reconsiderar sus prácticas, aunque la iniciativa de Anthropic ha sido criticada por la ironía de que estas compañías, que utilizan datos protegidos por derechos de autor para entrenar sus modelos, ahora intentan proteger la propiedad intelectual de terceros. El artículo señala que esta reacción podría desencadenar una carrera armamentística entre los modelos de IA, donde los sistemas menos éticos podrían ganar popularidad al no aplicar las mismas restricciones de privacidad y propiedad intelectual.
