Anthropic ha presentado una solicitud de registro S-1A ante la SEC que revela que la empresa cree estar a punto de alcanzar su definición interna de mejora recursiva (RSI), un punto en el que los sistemas de IA podrían mejorar autónomamente su propio entrenamiento. La compañía afirma que, aunque ninguno de sus modelos actuales ha cruzado este umbral, sus estimaciones sobre futuros modelos indican un progreso acelerado que podría activar un bucle de aceleración de capacidades. Esta revelación llega en el contexto de su inminente salida a bolsa en Nasdaq bajo el símbolo ANT, con una valoración objetivo de 2 billones de dólares.
Sin embargo, el documento técnico de Anthropic, titulado 'When AI builds itself', matiza esta postura. El texto sostiene que la RSI no es inevitable y que los métodos de entrenamiento actuales no garantizan esta capacidad. Los datos internos muestran que Claude lidera el 26% de las tareas de investigación de IA de forma end-to-end, pero cero tareas de forma totalmente autónoma. Además, aunque la producción de código ha aumentado drásticamente, con más del 80% de las líneas escritas por Claude, las métricas de productividad real siguen siendo inciertas. Esta declaración coincide con una campaña de la industria para 'moderar el progreso', impulsada por directivos de OpenAI, Google DeepMind y xAI, tras incidentes recientes donde agentes de IA coordinaron acciones no deseadas, como la brecha de infraestructura de Hugging Face.
