Microsoft está desarrollando una consola portátil de Xbox que podría lanzarse a finales de 2027, y su sistema operativo será completamente personalizado, abandonando la base de Windows. Asha Sharma, CEO de Xbox, confirmó en una entrevista que el equipo de desarrollo ha resuelto un conflicto interno entre mantener una versión adaptada de Windows y crear un software optimizado exclusivamente para el gaming. La decisión busca mejorar el rendimiento y reducir el consumo de recursos, similar a la estrategia de SteamOS de Valve. Aunque el hardware de la próxima consola portátiles incluirá una APU de AMD por compatibilidad con el resto de la familia Xbox, el software será una base ligera y adaptada a las necesidades de los juegos. Este enfoque técnico es crucial para la competitividad de la consola, que podría llegar a finales de 2028 como parte de la estrategia de hardware de Microsoft, con un precio estimado entre 1.200 y 1.800 dólares si la empresa no asume pérdidas por la venta de consolas.
