Vivir cerca de bosques urbanos reduce el uso de antidepresivos, según un estudio escocés

Fuentes: Access to Urban Woodlands Linked With Lower Use of Antidepressants

Un estudio de las Universidades de Edimburgo y Glasgow, publicado en The Lancet Planetary Health, demuestra que residir a menos de diez minutos a pie de un bosque urbano accesible reduce de forma significativa la probabilidad de necesitar antidepresivos. La investigación, que siguió durante cinco años a más de 129.000 personas en Escocia, constató que quienes se mudaban a las proximidades de un bosque del programa Woods In and Around Towns (WIAT) veían reducida en un 10% la probabilidad de recibir una prescripción de antidepresivos, y en un 6% la de ansiolíticos.

El programa WIAT, lanzado en 2005, ha restaurado cerca de 30.000 acres de bosques urbanos en barrios desfavorecidos con el objetivo de mejorar la salud mental. El autor principal, Scott Ogletree, de la Universidad de Edimburgo, destacó que “inversiones relativamente modestas en espacios verdes locales pueden marcar una diferencia real en la salud mental de las personas”.

Los hallazgos se suman a evidencias previas que vinculan la cercanía a zonas verdes con una menor respuesta al estrés, mejor estado de ánimo y menor riesgo de desarrollar ansiedad o depresión. La Organización Mundial de la Salud recomienda a los urbanistas garantizar al menos una acre de espacio verde a menos de 305 metros de cada vivienda.