El estudio independiente británico Humble Grove ultima A Line Held Tight, una novela visual que sitúa los derechos laborales en el centro de su narrativa. El juego, desarrollado por un equipo de tres personas y construido sobre el motor Narrat, transporta al jugador a una colonia minera del futuro donde los trabajadores extraen un mineral exótico bajo una atmósfera tóxica, protegidos por enormes trajes mecánicos. Cuando las condiciones laborales se vuelven insostenibles y una huelga está a punto de estallar, el jugador asume el papel del Canary, un empleado impopular que debe decidir si se une a sus compañeros frente a la represión de la empresa.
El argumento, aunque ambientado en un planeta alienígena, bebe de la historia minera británica de los años ochenta y, en especial, del creciente interés sindical que vive la propia industria del videojuego tras las oleadas de despidos. La cofundadora Cel Davison explica que el estudio se identifica con la corriente de ciencia ficción que usa escenarios futuristas como espejo del presente. La dirección artística apuesta por una estética monocroma de dibujos al carbón inspirados en las piezas del Museo de la Minería del Carbón de Wakefield, mientras que la banda sonora se compone de música folk grabada por Davison y Beck Michalak en sesiones de Yorkshire, repertorio habitual en las comunidades mineras. El juego sigue la línea meditativa del debut de Humble Grove, No Longer Home.
