La posibilidad de que Steam aterrice en PS6 ha dejado de ser una hipótesis descabellada y se alimenta de la acumulación de frentes abiertos que enfrenta Sony. La compañía japonesa arrastra varias demandas por abuso de posición dominante en la venta digital de juegos para PlayStation, a lo que se suma el reciente anuncio del fin del disco físico en sus consolas, una decisión que previsiblemente dinamita el mercado de segunda mano, centraliza la distribución en la PS Store y concede a Sony comisiones del 30% con precios que pueden duplicar a los de otros minoristas.
La abogada Magdalena Tuliback sostiene que, si prosperan los litigios abiertos en Reino Unido y Países Bajos, Sony podría verse obligada no solo a indemnizar, sino a abrir la venta digital a otras plataformas, Steam incluida. La sentencia podría derivar en un efecto dominó con nuevas demandas en otros países. Sony podría tratar de esquivar la medida vendiendo códigos de descarga a través de terceros, pero mantendría el control de la distribución y la comisión del 30%.
Si en PS6 se permitiera a desarrolladoras y publicadoras distribuir juegos a través de Steam, Sony perdería una parte sustancial de los ingresos que hoy obtiene por cada venta digital en su tienda. El desenlace dependerá de la evolución de las sentencias en los próximos meses.
