Un desarrollador describe la construcción de un servidor local de IA con cuatro GPU AMD Radeon Pro V620 recuperadas, piezas de descarte y componentes antiguos. Su objetivo es disponer de un agente de programación controlado en casa, sin depender de servicios de IA alojados en centros de datos externos. Las tarjetas, cada una con 32 GB de memoria de vídeo, proceden de excedentes del fallido intento de AMD por impulsar la nube gaming en 2022. Aunque no fueron diseñadas para cargas de IA y su soporte de software es deficiente,resultaron una opción económica en el mercado de hardware usado.
El sistema utiliza una placa base X299 de 2017 con cuatro ranuras PCIe x16 y un Intel Core i9 10900X, junto con memoria RAM y almacenamiento recuperados de otros ordenadores. Una fuente de 1600 W alimenta el conjunto, mientras que una carcasa nueva y varios ventiladores de servidor de 10.000 rpm refrigeran las GPU, que carecen de ventiladores propios. El autor diseñó e imprimió una pieza para acoplar dos ventiladores de 80 mm a cada pareja de tarjetas.
El arranque requirió activar Resizable BAR y MMIO High Size en la BIOS. Tras instalar Ubuntu 24.04, compiló una versión de llama.cpp y comprobó que Gemma4 funcionaba en una sola GPU. DeepSeek V4 Flash, el modelo objetivo del proyecto, también cupo en la memoria, aunque su velocidad fue reducida. La refrigeración quedó bajo control mediante un Arduino Nano clónico, un controlador PWM y un script generado con ayuda del propio modelo. El texto concluye con el inicio de las pruebas del sistema de control térmico.
