Un equipo de investigación de la Universidad de Aichi ha demostrado que pintar rayas blancas y negras sobre vacas reduce de forma significativa las picaduras de moscas y los comportamientos defensivos del ganado. El estudio, publicado en PLOS ONE, se llevó a cabo con seis vacas gestantes de la raza Japanese Black de unos 480 kg, divididas en tres grupos: una con estampado de cebra, otra solo con rayas negras y un tercero sin pintar como control.
Los resultados muestran que los animales con rayas blancas y negras sufrieron menos de 60 picaduras en 30 minutos, frente a más de 110 en los otros dos grupos. Además, realizaron una media de 39,8 movimientos defensivos cada media hora, por debajo de los 53-54 registrados en las vacas sin pintar o con rayas negras. Los autores concluyen que las rayas alteran la percepción visual de los insectos, dificultando su aterrizaje.
La técnica se plantea como alternativa a los insecticidas, cuyo uso creciente ha generado resistencias en las plagas. Sin embargo, los propios investigadores reconocen limitaciones: la pintura al agua se desvanece en pocos días, la muestra es pequeña y el ensayo se circunscribe a Japón, por lo que reclaman desarrollar métodos de pigmentación más duraderos y replicar el experimento en otras razas y climas antes de considerarlo una solución generalizada.
