Ucrania lanza receptor portátil para interceptar cámaras de drones rusos

Fuentes: Ukraine deploys pocket-sized receiver to intercept Russian drone feeds, xataka.com

Ucrania ha desarrollado una solución tecnológica innovadora para contrarrestar la amenaza de los drones rusos: el receptor portátil D·Vision SDR, fabricado por la startup kievna CODE380. Este dispositivo, que pesa apenas 290 gramos, permite a las unidades ucranianas interceptar en tiempo real el vídeo de las cámaras de los drones enemigos, proporcionando información crítica sobre su trayectoria y objetivos antes de que impacten. La ventaja principal de este sistema radica en que muchos drones rusos transmiten sus imágenes sin cifrar, lo que significa que cualquier receptor adecuado puede sintonizarlas. Según Defense News, el D·Vision SDR es una radio definida por software (SDR) que escanea un amplio rango de frecuencias, desde 500 megahercios hasta 8,7 gigahercios, convirtiendo las señales captadas en vídeo visible en una pantalla. Su diseño ligero y su capacidad para actualizar el software mediante actualizaciones de firmware lo convierten en una herramienta versátil frente a los modelos de la competencia, que suelen ser más pesados y menos adaptables a los cambios técnicos de Rusia.

El factor decisivo del D·Vision SDR es su capacidad para captar las frecuencias específicas utilizadas por los nuevos drones de ataque Molniya de Rusia, que comenzaron a emplear estas bandas en junio. Serhii "Flash" Beskrestnov, especialista en radio y asesor del presidente de Ucrania, ha destacado la importancia de esta cobertura, advirtiendo que la mayoría de los detectores existentes no ven estas frecuencias o lo hacen de forma deficiente. Sin embargo, Beskrestnov ha emitido una advertencia crucial: confiar demasiado en un detector puede ser fatal. El experto señala que el vídeo digital podría sustituir pronto al analógico, lo que haría ineficaces los receptores portátiles actuales, ya que las transmisiones digitales son más difíciles de decodificar. Además, los drones de fibra óptica, que se guían por cable físico y no emiten señales por el aire, quedan fuera del alcance de este tipo de interceptores.

En cuanto a las especificaciones técnicas, el alcance del receptor varía según la frecuencia. Para vídeo analógico en frecuencias entre 540 y 6 gigahercios, el alcance puede alcanzar los 10 kilómetros, mientras que en frecuencias más altas se reduce a entre 3,5 y 5 kilómetros. El dispositivo es pasivo, lo que significa que solo escucha y no emite señales, reduciendo el riesgo de detección por parte de los propios drones rusos. En el contexto de la guerra, el D·Vision SDR no se presenta como un sustituto de los radares o los sensores acústicos, sino como una herramienta complementaria que forma parte de un conjunto creciente de sensores ucranianos baratos y pasivos. Esta estrategia permite a las tropas ucranianas ponerse a cubierto o mover el equipo con mayor precisión, aprovechando la información visual en directo.

A pesar de su eficacia, el sistema enfrenta desafíos significativos. El New York Times informó en agosto de que algunos drones Molniya están guiados por inteligencia artificial, utilizando chips de Nvidia y emitiendo ninguna señal, lo que los hace invisibles para los interceptores tradicionales. Además, Rusia ya está diseñando variantes de drones con vídeo más difícil de hackear. La dependencia de la tecnología analógica también es un punto débil, dado que la transición hacia el vídeo digital y la fibra óptica está en curso. No obstante, la capacidad del D·Vision SDR para operar en frecuencias que otros detectores no cubren bien lo posiciona como una herramienta valiosa en el momento actual. La situación actual muestra una carrera tecnológica donde Ucrania busca mantener la ventaja mediante la adaptación rápida y la inteligencia miniaturizada, mientras Rusia intenta cerrar las brechas con drones más autónomos y difíciles de interceptar. El futuro de la guerra aérea dependerá de cómo evolucionen estas tecnologías y de la capacidad de ambos bandos para adaptarse a los nuevos formatos de transmisión de datos.