Un informe de Farm Action publicado en agosto de 2026 analiza el papel de Taylor Farms en el sistema alimentario estadounidense tras el brote de Cyclospora de ese año, que enfermó a miles de personas y causó al menos dos muertes. La FDA vinculó el brote, registrado en julio, con lechuga iceberg rallada servida en Taco Bell y suministrada por Taylor Farms, una empresa desconocida para la mayoría de los consumidores pese a su enorme presencia.
Fundada en 1995, Taylor Farms factura unos 7.000 millones de dólares, emplea a más de 25.000 personas y opera 30 plantas de procesamiento en EE. UU., Canadá, México y Europa. Elabora más de 265 millones de raciones de alimentos frescos cada semana y produce alrededor del 40% de los kits de ensalada del país. Sus productos aparecen en supermercados como Kroger, Trader Joe's, H-E-B, Meijer, Albertsons y Walmart, y a través de distribuidores como Sysco y US Foods llegan a escuelas, hospitales y hoteles, a menudo sin el nombre de Taylor Farms en la etiqueta.
El crecimiento de la compañía se asentó en décadas de consolidación del sector agrícola y alimentario, que dejaron a los agricultores con menos compradores y dieron ventaja a los grandes procesadores-envasadores. Hoy entre el 80% y el 90% de los productos frescos se comercializa a través de estas empresas. Taylor Farms ha estado vinculada a varios brotes previos, como los de Cyclospora, Salmonella de 2026, E. coli de 2024 en cebollas de McDonald's y E. coli de 2021 en lechuga romana. El informe reclama más transparencia, competencia, seguridad alimentaria y rendición de cuentas.
