Sony Interactive Entertainment ha comenzado a enviar correos electrónicos a los titulares de cuentas de PlayStation para actualizar el acuerdo de licencia de usuario, en los que recuerda que las compras de juegos digitales en la PlayStation Store otorgan una licencia revocable para acceder al contenido, no la propiedad del mismo. El aviso reitera que, si una cuenta es bloqueada, un servicio cierra o los acuerdos de licencia expiran, los jugadores pueden perder el acceso a toda su biblioteca digital sin posibilidad de reclamación.
Aunque esta terminología legal es estándar en las tiendas digitales, el momento del recordatorio resulta polémico: la compañía japonesa ha anunciado que dejará de lanzar nuevos juegos de PlayStation en formato físico a partir de enero de 2028, una decisión que ha generado críticas entre coleccionistas, defensores del medio y jugadores con presupuestos ajustados que dependen del mercado de segunda mano.
Sony ya coloca pegatinas de advertencia en las cajas de las consolas PS5 informando de la transición al formato exclusivamente digital en 2028. Además, la compañía ha invertido en su planta de fabricación de discos en Austria para producir microlentes ópticas, lo que apunta al abandono definitivo de la infraestructura de impresión de discos físicos. La estrategia coincide con un aumento del interés por el jailbreak de PS5.
