Sony Interactive Entertainment ha implementado un nuevo proceso de compra para la PlayStation 5 Pro en Japón, sujeto a un requisito inusual: los usuarios deben acumular al menos 60 horas de juego en PS4 o PS5 entre el 27 de septiembre de 2024 y el 27 de septiembre de 2026. Esta medida, que no otorga ventajas adicionales por superar el mínimo, busca filtrar a usuarios reales del ecosistema PlayStation frente a cuentas creadas para reventa. El proceso está abierto hasta el 7 de octubre, con resultados previstos para el 26 de octubre y entregas de las unidades, que cuestan 137.980 yenes, prevista para principios de noviembre.
El requisito de tiempo de juego actúa como una prueba de pertenencia al ecosistema, aunque el periodo computable terminó antes de que comenzara la campaña, impidiendo a los usuarios preparar sus cuentas. Además, Sony prohíbe explícitamente la reventa. Esta decisión se enmarca en un contexto de escasez de memoria DRAM, impulsada por la demanda de inteligencia artificial y centros de datos, lo que ha elevado los costes de producción. La llegada de GTA VI el 19 de noviembre podría aumentar aún más la demanda de consolas, complicando la disponibilidad de hardware en un mercado con oferta limitada.
