Sony eliminará los juegos en disco de PlayStation en 2028 y apostará por la descarga digital

Fuentes: flatpanelshd.com, Sony will kill PlayStation games on discs in 2028 and offer digital downloads only

Sony ha confirmado que dejará de lanzar nuevos videojuegos en formato físico para PlayStation a partir de enero de 2028, apostando de forma definitiva por la distribución digital. Así lo anunció la compañía en su blog oficial de PlayStation, donde explicó que, tras esa fecha, los nuevos títulos estarán disponibles únicamente en formato digital a través de la PlayStation Store o mediante códigos de descarga en puntos de venta físicos.

La decisión marca un punto de inflexión en la industria del videojuego y supone la culminación de un proceso de transición que Sony inició en 2020 con el lanzamiento de una versión de PlayStation 5 sin unidad de disco. "Es una dirección natural para Sony Interactive Entertainment adaptarse a las tendencias del consumidor, ya que la preferencia general por los medios digitales supera con creces a la de los discos físicos", señaló la compañía, que se comprometió a "seguir ofreciendo una experiencia de juego de primer nivel a sus aficionados".

El cambio llega en un momento particularmente sensible: el inminente lanzamiento de Grand Theft Auto VI, previsto como título exclusivamente digital, ha generado un fuerte malestar entre los jugadores, que temen la desaparición del mercado de segunda mano. En redes sociales, muchos usuarios han expresado su frustración por la imposibilidad de revender o prestar juegos. El creador de contenido Conkerax llegó a calificar la situación como "un catastrophe" en YouTube.

Los datos de mercado respaldan la apuesta de Sony. Según Piers Harding-Rolls, analista de Ampere Analysis, cuando se lanzó la PlayStation 4 en 2013, solo el 13% de las ventas de juegos eran digitales, una cifra que se ha disparado hasta cerca del 80% en 2025. "Las tendencias de compra de los jugadores son claras", afirmó el analista, aunque advirtió que "inevitablemente habrá preocupaciones entre los jugadores de PlayStation sobre varios aspectos de este anuncio, incluyendo la elección, el acceso a juegos físicos antiguos en consolas nuevas, la capacidad de coleccionar juegos físicos y la preservación de los videojuegos".

La transición también tendrá consecuencias económicas. Harding-Rolls señaló que el cambio hacia lo digital tendrá un impacto negativo en los comercios especializados en videojuegos y golpeará duramente al mercado de segunda mano. Además, según Daniel Ahmad, de la firma de investigación Niko Partners, el anuncio "prácticamente confirma que PS6 será únicamente digital", lo que refuerza la idea de que Sony no tiene intención de dar marcha atrás.

Sin embargo, la medida ha reavivado un debate incómodo sobre los derechos de propiedad de los jugadores en la era digital. Tal como recogió Flatpanelshd, varios usuarios recordaron que los términos de servicio europeos de PlayStation permiten a la compañía eliminar tanto la cuenta del usuario como todos los juegos digitales adquiridos tras 36 meses de inactividad. En concreto, la cláusula 21.2 establece que, si la cuenta no se ha utilizado en al menos 36 meses, la empresa puede iniciar el proceso de cierre, dando un plazo adicional de seis meses para reaccionar. Una vez cerrada la cuenta, el acceso a los productos digitales comprados se pierde de forma irreversible.

Aunque Sony no haya confirmado si aplica esta política de forma efectiva, lo cierto es que cualquier usuario que haya comprado juegos digitales en los últimos quince o veinte años ha aceptado estas condiciones. Desde Flatpanelshd se aclara que esta normativa no está vinculada al Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, como algunos han sugerido, ya que la política de inactividad data de al menos 2009, cuando el periodo era de 18 meses, ampliado a 24 meses en 2016 y a 36 en 2019. Además, Microsoft aplica condiciones similares en Xbox, aunque se compromete a no eliminar cuentas con compras digitales.

El contraste entre disco físico y descarga digital resulta clave: aunque ambos formatos técnicamente otorgan licencias y no propiedad plena, un disco puede conservarse indefinidamente sin depender de la voluntad de la empresa, mientras que un juego digital puede ser retirado en cualquier momento. Este antecedente ha alimentado las acusaciones de los jugadores, que acusan a Sony de codicia y de intentar establecer un monopolio a través de la PlayStation Store como única plataforma de distribución para juegos de consola, lo que a la postre podría traducirse en precios más altos.

En definitiva, Sony se enfrenta a una encrucijada entre su estrategia comercial, alineada con la mayoría del mercado, y la creciente demanda de los usuarios por preservar su autonomía como compradores. Queda por ver si la legislación europea acabará garantizando derechos reales de propiedad sobre los productos digitales y si la respuesta de los consumidores forzada por el rechazo social logrará moderar el rumbo de la compañía antes de que la transición sea efectiva.