Sony dejará de fabricar discos físicos de PlayStation a partir de enero de 2028, según anunció este martes la compañía. A partir de esa fecha, los nuevos juegos de PS5 solo podrán adquirirse en formato digital. En paralelo, la empresa confirmó el inicio del cierre progresivo de las tiendas digitales de PS3 y PS Vita, decisiones que, según analistas, ilustran las consecuencias de un futuro exclusivamente digital para los videojuegos: cuando desaparecen las tiendas, los juegos se vuelven inaccesibles.
La medida responde a una tendencia ya consolidada: cerca del 80 % de las ventas de PS5 son digitales, según los últimos resultados financieros de Sony. A ello se suma el anuncio reciente de Rockstar Games de que GTA VI llegará a las tiendas como un código dentro de una caja, sin disco.
Sin embargo, el cierre de tiendas digitales plantea un riesgo serio para la preservación del medio. La Video Game History Foundation advirtió en 2023 que el 87 % de los videojuegos clásicos están en peligro crítico, una cifra que amenaza con agravarse. La clausura previa de las tiendas de Wii U y Nintendo 3DS ya dejó títulos exclusivos inaccesibles para nuevos jugadores.
Plataformas como Xbox y GOG impulsan programas de compatibilidad y preservación, pero dependen de la voluntad de los fabricantes. El soporte físico, aunque no es perfecto —se degrada y requiere hardware específico—, ofrece a jugadores y archiveros un mayor control sobre la conservación de los títulos, sin quedar a merced de las decisiones corporativas.
