Más de sesenta trabajadores del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente en Irkutsk, Rusia, han sido aislados en su edificio desde el 2 de octubre. Esta medida de cuarentena se implementó tras la muerte de Daria Shipilova, una técnica de 28 años, quien falleció el 30 de septiembre por neumonía. Aunque el comunicado federal del 4 de octubre descartó inicialmente que se tratara de peste, la sospecha persiste debido a que los protocolos de la OMS recomiendan antibióticos para contactos de casos neumónicos. De los 197 contactos de Shipilova, 189 están en observación, y varios hospitales de la región permanecen cerrados. La situación genera preocupación por la falta de claridad diagnóstica y la lentitud en la respuesta, recordando incidentes pasados como el de ébola en 2004. Mientras se espera el día 9 para confirmar si la cadena de transmisión ha terminado, la medida de aislamiento continúa para los trabajadores del instituto.
