Nintendo lanza el 2 de julio Rhythm Heaven Groove para Switch, la quinta entrega de una saga poco prolífica pero notablemente regular en calidad, cuyo título anterior para 3DS se publicó hace más de una década. La serie, producida por el cantautor japonés Tsunku, propone una colección de minijuegos musicales breves y estrambóticos —desde pisar el freno y el acelerador de un coche hasta ayudar a un cangrejo a lanzar macarons— en los que basta con pulsar uno o dos botones al compás correcto. La estructura se mantiene intacta: niveles que se desbloquean progresivamente, agrupados de cuatro y rematados por una etapa remix que los combina. Fuera del modo principal, Groove añade juguetes musicales y un mini-RPG por turnos llamado Beatspell, ambos desbloqueables al avanzar. El autor de la reseña solo señala un inconveniente: un leve retardo en la respuesta de los botones al jugar en televisor, problema que la calibración del juego no logró resolver y que convierte niveles superables en portátil en un escollo en pantalla grande. Confía en que un parche futuro lo solvente y define la entrega como otro álbum sólido de una de sus bandas favoritas.
