Reseña de Silent Hill: Townfall, el nuevo título de Screen Burn

Fuentes: Silent Hill: Townfall review – shame and suffering on the Scottish coast

Silent Hill: Townfall, desarrollado por Screen Burn y lanzado el 24 de septiembre por 44,99 libras, sitúa la saga en la costa de Escocia, específicamente en las comunidades pesqueras del East Neuk of Fife. La trama gira en torno a Simon, un personaje que debe enfrentar entidades sobrenaturales en St Amelia, un pueblo donde la mayoría de los habitantes desaparecieron tras una tragedia masiva. El juego se distingue por su atmósfera de miedo psicológico y su diseño diético, que integra la información dentro de la experiencia del jugador, como la búsqueda de mapas físicos o el uso de teléfonos antiguos para guardar el progreso.

La jugabilidad combina la exploración de un entorno opresivo con mecánicas de acción lentas, donde Simon utiliza un tubo para defenderse y un bisturí para abrir puertas. La narrativa explora la culpa y el sufrimiento, introduciendo a otros personajes jugables como Zoe, una enfermera, y Richard, un ejecutivo de energía. Aunque el juego logra una inmersión profunda y una atmósfera visual impactante, inspirada en películas de terror de found footage, presenta una mecánica de puzles en el final que genera frustración por su complejidad. En general, Townfall se posiciona como una obra coherente que prioriza el horror psicosocial sobre el terror sexual, manteniendo la esencia de la franquicia original.