Reclutadores piden más fricción en las solicitudes de empleo ante la avalancha de currículos generados con IA

Fuentes: It Should Be Harder to Apply for a Job. No, Really

Andrew Stockwell, responsable de personas en Vendr, ha pasado de recibir un centenar de currículos por vacante a verse inundado con cientos, y a veces más de mil, solicitudes en apenas uno o dos días. Una parte considerable son candidaturas falsas y muchas más parecen redactadas con inteligencia artificial, lo que dificulta distinguir unos perfiles de otros y obliga a su equipo a dedicar jornadas enteras a revisar candidaturas. Stockwell resume así una situación que, según los profesionales del sector, ha vuelto inservible el proceso de búsqueda de empleo.

Ophir Samson, responsable de voice IA en Greenhouse, explica que lo que empezó siendo una búsqueda de la experiencia perfecta para el candidato se ha convertido en un problema: una oferta puede reunir 2.000 solicitudes en 24 horas. Plataformas como JobAssist, Sonara o Apply4Me, de The Ladder, prometen multiplicar por diez las aplicaciones enviadas con menos esfuerzo que una candidatura manual. LinkedIn confirma que los envíos por solicitante han subido un 46% desde febrero de 2020 y un 22% desde el lanzamiento de ChatGPT, y la red ya ha empezado a limitar las postulaciones automatizadas y de baja calidad.

El volumen coincide con un mercado laboral más estrecho: tras el récord de 12,3 millones de vacantes en marzo de 2022, las ofertas se han estabilizado en torno a 7 millones desde mediados de 2024, según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE UU. Jane Curran, de JLL, señala que en muchos sectores apenas hay rotación, así que cada oferta atrae montañas de currículos. Varios reclutadores piden reintroducir fricción: preguntas filtro, pruebas de antes o entrevistas con agentes de IA para separar candidatos serios de bots. Tessa White, antigua ejecutiva de recursos humanos, advierte de que el problema de fondo es el propio modelo: facilitó aplicar a costa de la calidad.