Por qué memcached sigue siendo mejor opción que Redis como caché

Fuentes: In praise of memcached

En el día a día de la administración de sistemas, el autor defiende memcached frente a Redis como caché preferida, aunque reconoce que Redis ofrece más funcionalidades. El artículo explica tres ventajas operativas clave. Primero, ante una caída del servidor, las bibliotecas cliente de memcached suelen ignorar las excepciones de conexión y devuelven un valor por defecto, lo que evita caídas en cascada en las aplicaciones. Segundo, el clustering se delega al cliente: basta con pasar varias URL y la librería reparte las claves mediante hashing; si un nodo falla, lo elimina temporalmente del anillo y reintenta la conexión pasado un tiempo. Tercero, memcached no persiste en disco, lo que elimina de raíz los problemas de sincronización y permite tratarlo como una carga de trabajo sin estado desplegable en cualquier nodo. El autor señala que Redis puede configurarse para comportarse igual, pero su arquitectura invita a tratarlo como un almacén persistente, lo que suele generar incidentes cuando se reinicia o se mueve de máquina. Por el contrario, memcached es tan ligero que pueden ejecutarse decenas de instancias con unos 64 MB de caché cada una y un coste operativo mínimo. El texto también recuerda que muchos problemas atribuidos a una base de datos lenta arrancan en realidad como consultas mal escritas o índices ausentes, por lo que recomienda a los equipos de operaciones colaborar con los desarrolladores en la optimización de consultas antes de añadir más infraestructura de caché.