En los círculos de programación amateur y de nicho —desarrollo de motores de ajedrez, OSDev, LangDev, TxtDev, EmuDev, RLDev, demoscene o code golf— se percibe un rechazo creciente hacia el uso de modelos de lenguaje (LLM). La autora parte de un hilo en GitHub sobre un proyecto de motor de ajedrez para reflexionar sobre ese fenómeno. En estas comunidades, donde el proceso de dominar un campo difícil es el verdadero objetivo, el código que finalmente funciona se considera un extra y no la meta. Por ello, apoyarse en LLM para generar el resultado final se interpreta como una traición al oficio: vacía el aprendizaje de su contenido. La autora distingue entre usar el LLM como multiplicador de fuerza —en manos expertas, como una palanca— y usarlo como sustituto. Quienes llegan a estas comunidades mostrando código generado sin entenderlo chocan con una cultura donde el respeto se gana lentamente compartiendo código elegante, curiosidad genuina y conocimiento profundo del dominio. El texto añade además que ninguna de estas dinámicas es absoluta y que el rechazo inicial de los LLM en estos círculos se vio alimentado tanto por la falta de comprensión profunda de quienes los usaban como por un sector muy crítico que considera el uso de LLM una forma de trampa.
