Por qué forzamos gustos: el 'disgusto culpable'

Fuentes: What Are Your Guilty Displeasures?

El artículo de Étienne Fortier-Dubois explora un concepto psicológico interesante: los 'disgustos culpables'. Mientras que los 'placeres culpables' se refieren a cosas que disfrutamos pero que sentimos que no encajan con nuestra autoimagen, los 'disgustos culpables' son lo opuesto: cosas que no disfrutamos, pero que sentimos que deberíamos, basándonos en cómo nos vemos a nosotros mismos o en cómo aspiramos a ser. El autor utiliza su propia experiencia con la ópera, las películas antiguas y la poesía como ejemplos: reconoce que no le gustan mucho, a pesar de que, según su percepción de sí mismo como alguien interesado en la 'alta cultura', debería apreciarlas. Esta disonancia surge de una presión social o de una expectativa interna.

El artículo profundiza en las causas de estos disgustos culpables, que pueden estar ligados a la identidad social, la presión familiar, o incluso a la elección de una carrera profesional. Por ejemplo, alguien que trabaja en un campo técnico podría sentir culpa por no disfrutar de aspectos fundamentales de su trabajo, como las matemáticas, a pesar de tener la capacidad y el potencial para sobresalir en ellos. El autor comparte su propia frustración con las matemáticas, a pesar de su inteligencia y formación científica. La aparición de herramientas de IA para la programación también ha aliviado su disgusto culpable con la codificación.

El autor enfatiza que los disgustos culpables son comunes y a menudo evolucionan con el tiempo. A medida que maduramos, nos volvemos más cómodos con nuestras propias preferencias y dejamos de sentirnos culpables por no encajar en ciertos moldes. El artículo sugiere que identificar estos disgustos es un paso importante para la autoaceptación y para liberarse de la presión de tener que disfrutar de cosas que simplemente no nos gustan. En lugar de forzarse a disfrutar de algo, es preferible abrazar la autenticidad y la individualidad. Finalmente, el artículo invita a la reflexión personal: ¿cuáles son tus propios disgustos culpables?