Origame Digital está desarrollando Penguin Colony, un juego de terror psicológico que sitúa a los jugadores en una Antártida de mundo abierto en la que intercambian cuerpos entre especies de aves no voladoras mientras siguen los pasos de una expedición nazi. El fundador del estudio, Naphtali Faulkner, concibió el proyecto a partir del visionado de Happy Feet (2006) con su hija, la novela corta de H. P. Lovecraft En las montañas de la locura, la película La cosa (1982) de John Carpenter y la obra de David Lynch. Lo definió como "terror que se instala en la cabeza más que en el estómago". El equipo adoptó una estética low-poly propia de la era de PS2, en parte por necesidad económica tras la reciente crisis del mercado del videojuego, recurriendo a uniformes de soldados duplicados para recortar costes. La Antártida se explorará por intuición, sin interfaz de a bordo, una decisión de diseño que Faulkner vincula al director de Dark Souls, Hidetaka Miyazaki. Penguin Colony incorpora también la mecánica de percepción de Bloodborne, que permite a los jugadores captar más elementos sobrenaturales a medida que avanzan. La trama nazi bebe de la historia real: Faulkner investigó el Ahnenerbe, organización nazi que buscaba reliquias como la Lanza del Destino para justificar la expansión colonial. El creador reconoció el racismo de Lovecraft como punto de partida temático y planteó el juego como una invitación a reflexionar sobre el colonialismo. Penguin Colony llegará próximamente a PC y Nintendo Switch 2.
