OpenAI abrió este jueves ChatGPT Health a todos los usuarios mayores de 18 años en Estados Unidos, con acceso desde la web y la aplicación iOS en los planes gratuito, Go, Plus y Pro. La herramienta permite conectar historiales clínicos y datos de salud de proveedores sanitarios y aplicaciones como Apple Health, Weight Watchers, MyFitnessPal y Function, y ahora admite preguntas sobre esa información directamente desde el chat principal, sin necesidad de entrar en una pestaña específica. Antes de personalizar respuestas, ChatGPT solicitará permiso para usar los datos; las conversaciones se cifran en tránsito y en reposo, y la información de salud recibe una capa adicional de cifrado. Los usuarios pueden revisar y modificar los datos conectados, entre ellos notas posteriores a visitas, notas del equipo médico, resultados de laboratorio y medicación. OpenAI aclara que la función “complementa, no sustituye” la atención profesional. La expansión llega semanas después del lanzamiento de GPT-5.6 Sol, presentado como el modelo más potente de la compañía para sanidad y sobre el que corre ChatGPT Health. Durante una presentación, la vicepresidenta de producto de salud, Ashley Alexander, aseguró que los modelos ya “razonan a niveles superiores al de un clínico”. El responsable de salud en OpenAI, Karan Singhal, matizó esa afirmación y citó estudios puntuales, incluido uno de Harvard y Stanford, que apuntan en esa dirección. El despliegue coincide con la demanda de un pastor de Florida que acusa a ChatGPT de haberle ofrecido “recomendaciones médicas extremadamente peligrosas” que habrían demorado el tratamiento de una embolia pulmonar.
