El regulador británico del agua, Ofwat, ha dado luz verde provisional a que las 13 empresas de agua de Inglaterra y Gales incrementen las facturas de sus clientes en 3.400 millones de libras adicionales durante los próximos años, con el fin de hacer frente a la creciente presión sobre las infraestructuras y al aumento de la demanda. Casi un tercio de esa financiación extraordinaria se destinará a mantener los servicios de agua y el resto cubrirá el crecimiento derivado de la construcción de viviendas y de nuevos centros de datos, así como la lucha contra los contaminantes conocidos como "químicos eternos" (PFAS).
El organismo aprobó proyectos concretos como la capacidad de wastewater en Newquay, los nuevos centros de datos en Mánchester y el adelanto de los trabajos de Wessex Water para abordar los PFAS, inicialmente previstos para 2030-2035. De los 4.300 millones solicitados por las compañías, parte de los gastos propuestos fueron rechazados. Se trata de una decisión provisional, sometida a consulta pública, cuya resolución final se espera en diciembre.
Los clientes de cinco empresas —Severn Trent Water, Southern Water, Thames Water, Wessex Water y South East Water— verán subidas de entre 1 y 43 libras en los ejercicios 2027/28 y 2029/30, mientras que el resto se recuperará después de 2030. Ofwat advirtió de que, si las empresas no cumplen las mejoras prometidas, los fondos podrán ser recuperados. Amy Fairman, responsable de campañas de River Action, calificó la autorización de "insulto" y reclamó un mayor control público sobre el sector.
