No eres tú, es el termómetro: las noches tórridas dañan la toma de decisiones

Fuentes: No eres tú, es el termómetro: no tomes decisiones importantes en ola de calor

Una investigación de Monash Business School ha demostrado que las noches con temperaturas superiores a 25 °C alteran la calidad del sueño y, al día siguiente, merman la capacidad de tomar decisiones racionales, sobre todo las que requieren cálculos numéricos para evaluar riesgos económicos. El trabajo combina datos de la Encuesta de Vida Familiar de Indonesia con registros de temperatura de satélites de la NASA y revela que el daño cognitivo no lo provocan tanto las jornadas calurosas como las noches sin descanso. El efecto golpea con más fuerza a los hogares con menos ingresos, donde el aire acondicionado es un lujo o un gasto que muchos no pueden asumir. Los autores recuerdan que los veranos son cada vez más cálidos y las olas de calor más frecuentes, lo que convierte el disconfort térmico en un factor estructural, no puntual. Entre las limitaciones, el estudio se circunscribe a Indonesia, un país con un clima y unas condiciones socioeconómicas concretas, por lo que extrapolar los resultados exige cautela. Además, la contaminación atmosférica, compañera habitual del calor, también reduce el rendimiento cognitivo y puede agravar el cuadro. Los investigadores enmarcan el hallazgo en una línea de trabajo que ya había asociado las altas temperaturas con menor productividad, mayor agresividad y más conductas de riesgo.