El litigio entre Nintendo, The Pokémon Company y Pocketpair, estudio japonés desarrollador de Palworld, entra en su recta final con un escenario cada vez menos favorable para el gigante de Kioto. Según informes de medios especializados y analistas legales, ambas partes han presentado ya sus pruebas y alegatos, con una vista oral prevista para el 1 de octubre de 2026 y una opinión judicial esperada para el 9 de noviembre. Aunque no existe resolución oficial, voces del sector consideran poco probable que Nintendo logre la victoria contundente que parecía perseguir.
La demanda, presentada en 2024, no se centró en el parecido visual entre los diseños de Palworld y los Pokémon, sino en la supuesta infracción de patentes de mecánicas de juego, como los sistemas de captura, invocación y movilidad. Parte de esas patentes fueron reforzadas con posterioridad al lanzamiento inicial de Palworld, lo que generó dudas en la industria. Pocketpair reaccionó modificando de forma preventiva elementos como las Pal Spheres y ciertos sistemas de desplazamiento, lo que habría limitado la demanda a versiones antiguas del juego. En el mejor escenario para Nintendo, la compensación rondaría unos 5 millones de yenes (unos 30.000 dólares), una cifra simbólica para una compañía de su tamaño. Una derrota mayor socavaría la imagen de invulnerabilidad legal que Nintendo ha cultivado durante décadas y marcaría un precedente sobre los límites de sus patentes de gameplay.
