Microsoft ha anunciado un cambio significativo en su servicio de juego en la nube que entrará en vigor el próximo mes de noviembre: los suscriptores de Xbox Game Pass verán limitada la cantidad de horas mensuales que pueden utilizar Xbox Cloud Gaming. La medida, revelada por la propia compañía a través de un comunicado en su blog oficial, establece un tope de 15 horas mensuales para los miembros de Game Pass Ultimate, 10 horas para los suscriptores de Game Pass Premium y apenas 5 horas para quienes tengan el plan Game Pass Essential.
Hasta ahora, todos los niveles de Game Pass ofrecían acceso ilimitado al juego en la nube, una prestación que Microsoft había ampliado hace menos de un año al abrir el cloud gaming a las modalidades Premium y Essential, anteriormente reservadas al tier Ultimate. Sin embargo, según fuentes de la compañía citadas por The Verge, "los costes de proporcionar juego en la nube crecen a medida que más personas lo utilizan y juegan durante más tiempo", razón por la que la empresa ha decidido introducir estas restricciones. Microsoft estima que el cambio afectará aproximadamente al 4% de los suscriptores de Game Pass.
Los usuarios que necesiten más horas de las incluidas en su suscripción podrán adquirir paquetes adicionales de tiempo de juego a través de la Xbox Store. Aunque Microsoft no ha revelado los precios exactos, ha confirmado que estos bundles de horas se podrán acumular si no se utilizan durante un mes determinado. Los precios variarán según el mercado, según recoge Xataka.
Paradójicamente, en paralelo a esta limitación, Microsoft ha decidido abrir el acceso a Xbox Cloud Gaming para personas que no dispongan de una suscripción a Game Pass. "Los jugadores podrán comprar horas de juego en la nube a través de la Xbox Store y transmitir los juegos elegibles que posean en dispositivos compatibles", explicó el equipo de Xbox. Esta opción está pensada para quienes quieran un acceso ocasional al juego en streaming o no deseen una suscripción recurrente.
La reacción de la comunidad y de la prensa especializada no se ha hecho esperar. Xataka describe la decisión como un caso claro de "enmerdificación" (del término inglés enshittification), señalando que Microsoft no solo ha subido el precio de Game Pass en los últimos meses, sino que ahora limita una de las ventajas que justificaban el coste de la suscripción. El medio español subraya que 15 horas mensuales de juego en la nube "no son nada" para un usuario que emplee el servicio en su móvil o PC para acceder a títulos de consola que no están disponibles en ordenador.
Por su parte, The Verge recuerda los antecedentes recientes: Microsoft subió los precios de Game Pass hace meses, se vio obligada a reducir el precio de Xbox Game Pass Ultimate seis meses después, y a cambio eliminó los nuevos títulos de Call of Duty del servicio para equilibrar costes. Estos cambios en el cloud gaming parecen un intento más de evitar nuevas subidas de precio en las suscripciones principales.
Las nuevas restricciones podrían tener efectos colaterales importantes. Los propietarios de Xbox One que utilizaban el juego en la nube para acceder a títulos exclusivos de Xbox Series X podrían verse obligados a actualizar su consola. Asimismo, los jugadores que empleaban el streaming para probar juegos antes de descargarlos podrían pensárselo dos veces, especialmente quienes dispongan del plan Essential con sus míseras 5 horas mensuales.
En definitiva, Microsoft se mueve en una contradicción estratégica: por un lado, promociona el juego en la nube como el futuro de los videojuegos (siguiendo un camino que Google abandonó con Stadia y que hoy mantienen Nvidia GeForce Now y PlayStation Now); por otro, recorta el acceso a esa misma tecnología justo cuando su principal competidor, PlayStation, atraviesa una crisis reputacional por sus políticas anticonsumidor. La compañía intenta monetizar una promesa tecnológica sin terminar de asumir los costes que implica, una tensión que probablemente seguirá generando polémica entre los suscriptores en los próximos meses.
