Microsoft apunta a Fallout 5, The Elder Scrolls VI y DOOM como futuros exclusivos de Xbox

Fuentes: Fallout 5, The Elder Scrolls VI y DOOM podrían convertirse en exclusivos de Xbox, theverge.com

Microsoft ha confirmado un giro estratégico en su división Xbox que podría convertir a Fallout 5, The Elder Scrolls VI y DOOM en exclusivos de sus consolas, según fuentes citadas por Bloomberg y recogidas por medios especializados. La decisión llega después de que la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, emprendiera una profunda reorganización del negocio de videojuegos, que incluye despidos masivos, el cierre de estudios y la cancelación de proyectos en desarrollo.

El movimiento ya tiene precedentes inmediatos. Gears of War: E-Day, que en principio estaba planeado como título multiplataforma para Xbox Series S, Series X y PlayStation 5, acabó convirtiéndose a última hora en un exclusivo para las consolas de Microsoft, aunque también llegará a PC. Este cambio de rumbo ilustra la nueva filosofía de la compañía, que abandona el objetivo de maximizar ingresos en favor de otro: consolidar el ecosistema Xbox y vender más consolas.

Según la información publicada por Bloomberg y recogida por The Verge, la reestructuración ha afectado de lleno a Obsidian Entertainment, el estudio responsable de títulos como Grounded y The Outer Worlds. La compañía ha cancelado varios proyectos en desarrollo, entre ellos la esperada secuela de Avowed, que según Bloomberg estaba avanzando correctamente y podría haberse anunciado en el plazo de un año. En su lugar, Obsidian centrará ahora sus esfuerzos en un nuevo juego de Fallout. El proyecto estará dirigido por Josh Sawyer, diseñador jefe del estudio y director del icónico Fallout: New Vegas, así como de Pentiment. Sawyer, según Bloomberg, estaba dirigiendo hasta ahora un RPG con estructura y temática similares a Fallout pero sin pertenecer oficialmente a la franquicia, trabajo que ahora se reconvertirá.

La decisión cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que Xbox no ha lanzado un nuevo juego de la saga Fallout desde 2018, cuando llegó Fallout 76, y pese al enorme éxito de la serie de televisión de Amazon Prime, que ya prepara su tercera temporada. Obsidian también seguirá trabajando en Grounded 2, que se encuentra en acceso anticipado, y en contenido descargable para The Outer Worlds 2.

El alcance de los despidos ha sido significativo: Microsoft ha prescindido de aproximadamente el 25 por ciento de la plantilla de Obsidian, según informó Kotaku. En total, la compañía ha despedido a cerca de 3.200 empleados en lo que los medios describen como el mayor reinicio de la división Xbox en su historia. Aunque un portavoz de Xbox declinó hacer comentarios, la dirección del cambio es clara: priorizar proyectos con mayor potencial comercial y, sobre todo, reforzar el catálogo de exclusivos que justifiquen la compra de una consola.

El análisis de fuentes como Muycomputer apunta a que franquicias emblemáticas del catálogo de Microsoft —Fallout, The Elder Scrolls VI, DOOM— podrían seguir el mismo camino y convertirse en exclusivos en consola. Desde el punto de vista estratégico, el razonamiento es evidente: los exclusivos siempre han sido el principal argumento de venta de cualquier plataforma, como sucedió en el pasado con Halo, Gears of War y Ninja Gaiden en Xbox, o con Mario, Sonic y Final Fantasy en las guerras de consolas de los 80 y los 90.

No obstante, el modelo de negocio actual de Microsoft es más complejo. La compañía ha construido en los últimos años una estrategia multiplataforma con servicios como Game Pass, que ya cuenta con millones de suscriptores, y con la llegada de sus juegos a PlayStation 5 y Nintendo Switch 2. Apostar decididamente por la exclusividad implica caminar en dirección contraria a esa tendencia y concentrar el valor añadido en el hardware propio, una decisión que puede satisfacer a los entusiastas de la marca pero que también reduce el alcance potencial de sus franquicias.

A medio plazo, el sector estará pendiente de varios hitos clave: la presentación oficial del nuevo proyecto de Fallout a cargo de Obsidian y Josh Sawyer, las decisiones finales sobre The Elder Scrolls VI y DOOM, y la evolución de las ventas de consolas Xbox una vez que los nuevos exclusivos lleguen al mercado. Por ahora, Microsoft parece dispuesta a recuperar la identidad perdida de su división de videojuegos, aunque hacerlo exigirá jugadores dispuestos a apostar otra vez por el ecosistema Xbox.