Veintiséis empleados y exempleados de Meta presentaron una demanda federal en el norte de California contra la compañía por el presunto uso discriminatorio de un sistema de inteligencia artificial en la última ronda de despidos, que afectó al 10 % de la plantilla —unos 8.000 trabajadores— en mayo de 2024. La querella señala que la herramienta, conocida internamente como 'Metamate', elaboró la lista de afectados a partir de métricas de productividad y consumo de tokens de IA, variables que, según los demandantes, son imposibles de acumular para quienes se encuentran de licencia médica, por embarazo, cuidado familiar o por discapacidad.
Según el escrito, los 26 demandantes habían solicitado o recibido autorización para tomar una licencia protegida por ley en los 24 meses previos al anuncio de la reducción de plantilla. La demanda argumenta que la herramienta "no solo no tuvo en cuenta sus licencias protegidas, sino que, en la práctica, penalizó a los empleados por ejercer su derecho legal a dichas licencias".
Un portavoz de Meta negó la acusación y afirmó a CNBC que las decisiones organizativas "fueron y siguen siendo tomadas por personas, no por la IA". El caso reaviva el debate sobre el uso de algoritmos en la gestión de personal y el riesgo de que estos repliquen o amplifiquen sesgos en decisiones de alto impacto laboral.
