Meta cierra un acuerdo histórico de 18.000 millones para blindar el acceso de menores en Instagram

Fuentes: Meta schließt 18-Milliarden-Vergleich: Harte Zugangssperren für Jugendliche bei Instagram, xataka.com

Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha cerrado un acuerdo judicial histórico en Estados Unidos por valor de aproximadamente 18.000 millones de dólares para poner fin a una demanda colectiva que acusaba a la compañía de diseñar productos adictivos y dañar la salud mental de los menores de edad. El pacto, que aún debe ser ratificado por un juez, combina una compensación económica sin precedentes con un paquete de restricciones técnicas que transformarán la experiencia de los adolescentes en las plataformas de la compañía.

La demanda, impulsada por una coalición de fiscales generales de distintos estados estadounidenses, sostenía que Meta había diseñado deliberadamente mecanismos para atraer a menores y provocarles daños psicológicos. Meta siempre rechazó estas acusaciones y el acuerdo no incluye una admisión formal de culpabilidad. Sin embargo, la empresa optó por evitar un juicio que podía acabar en una indemnización de hasta 1,4 billones de dólares y, sobre todo, en la divulgación pública de documentos internos y en declaraciones bajo juramento de su consejero delegado, Mark Zuckerberg, y del jefe de Instagram, Adam Mosseri.

El corazón del acuerdo, no obstante, no es solo el dinero. Meta deberá implantar un límite diario acumulado de dos horas de uso para menores de 18 años en Instagram y Facebook, que solo podrá ampliarse con autorización parental expresa. Además, se establecerá un bloqueo nocturno total entre medianoche y las seis de la mañana, durante el cual los jóvenes no podrán acceder a feeds, historias, reels ni publicaciones. En horario escolar, de 8:00 a 15:00 horas, las notificaciones automáticas quedarán silenciadas.

Las restricciones también afectan al diseño de los productos: se desactivará la reproducción automática de vídeos, se ocultará el contador de «me gusta», se bloquearán los filtros cosméticos y se dará a los adolescentes la opción de desactivar los algoritmos de recomendación para volver a una cronología clásica. Cada 15 minutos, los jóvenes recibirán avisos para hacer pausas, según recoge Xataka.

Uno de los mayores retos será la verificación de edad. El acuerdo fija cuotas de error muy concretas: como máximo un 3% de los usuarios de 13 a 15 años y un 10% de los de 16 a 17 podrán ser clasificados erróneamente como adultos. Ante la dificultad de aplicar sistemas fiables sin extender la recopilación de datos personales, Meta ha trasladado la responsabilidad a las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, a las que pide que aporten datos de edad ya verificados.

El acuerdo contiene, además, una cláusula con efecto dominó. Aproximadamente el 30% de la compensación —unos 5.300 millones de dólares según Heise, o alrededor de 5.000 millones adicionales según Xataka— solo se abonará si competidores como TikTok, YouTube o Snap adoptan medidas equivalentes. El objetivo declarado de Meta es evitar una desventaja competitiva, aunque críticos del sector lo interpretan como una maniobra para arrastrar a sus rivales a la regulación. El consejero jurídico de la empresa, C. J. Mahoney, ha hecho un llamamiento público a las demás plataformas para que asuman los mismos estándares.

Desde el punto de vista financiero, los analistas consultados por Heise consideran que el impacto para Meta será limitado: la compañía ingresó más de 60.000 millones de dólares el pasado año y su cotización incluso subió ligeramente tras conocerse el pacto. El verdadero valor del acuerdo es estratégico, ya que elimina un riesgo regulatorio importante y protege el modelo de negocio basado en la publicidad personalizada.

El acuerdo no ha cerrado el debate. La Electronic Frontier Foundation (EFF) advierte de que la verificación de edad obligatoria puede erosionar el anonimato en internet y empujar a las plataformas a recopilar más datos personales, con el riesgo de que acaben siendo utilizados por las autoridades. En Europa, la Comisión Europea investiga ya a Meta en el marco del Digital Services Act (DSA) por mecanismos potencialmente adictivos, y en Alemania crecen las voces que piden fijar una edad mínima de 13 años para acceder a redes sociales.

Con este pacto, Meta se convierte en la primera gran tecnológica en aceptar condiciones vinculantes de uso para menores a cambio de evitar un juicio de enormes proporciones, y establece un precedente que probablemente marcará la regulación de las redes sociales en los próximos años.