Los influencers de IA abandonan la perfección y recurren a la empatía para vender

Fuentes: Se acabaron las bellezas espectaculares: ahora los influencers creados por IA optan por dar pena o resultar entrañables

Cuentas generadas por inteligencia artificial, como el "abuelo" Paco del Campo —que en menos de dos semanas superó el millón de seguidores en Instagram y TikTok con consejos rurales y libros de remedios caseros— están sustituyendo la estética impecable de los primeros influencers virtuales, caso de Aitana López, por perfiles entrañables o vulnerables que apelan a la confianza del usuario para vender productos. El caso más polémico es el de Martinmimoplants, un joven con síndrome de Down dedicado a vender macetas artesanales que acumuló 14.500 seguidores y 140.000 "me gusta" antes de ser desmontado por VerificaRTVE: once de sus catorce vídeos carecían de etiquetado de IA y su vídeo más visto superó las 600.000 reproducciones. Down España calificó la estrategia de "falsa caridad" y FACUA presentó el 8 de julio una denuncia por cláusulas abusivas ante la Dirección General de Consumo. The Verge documenta un patrón similar en TikTok Shop con supuestos emprendedores quejándose de sus negocios para vender mercancía china al por mayor, en muchos casos con perfiles de creadores afroamericanos. Mientras tanto, la startup Doublespeed, financiada por Andreessen Horowitz, vende paquetes de influencers sintéticos entre 1.500 y 7.500 dólares. El artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial obligará a etiquetar el contenido sintético a partir del 2 de agosto de 2026.