Un análisis de la organización ecologista Transport & Environment, basado en datos europeos de conducción real, revela que los híbridos enchufables (PHEV) matriculados en 2024 emiten de media 145 gramos de CO₂ por kilómetro en condiciones reales, frente a los 24 g/km declarados en el ciclo WLTP, una diferencia de seis veces. La brecha se amplía respecto a 2023, cuando el factor era de cinco veces (138 g/km reales frente a 28 g/km oficiales). Los valores oficiales bajaron un 15 % gracias a baterías mayores y condiciones de prueba optimizadas, mientras las emisiones reales subieron un 5 %.
En la práctica, los PHEV apenas se sitúan un 14 % por debajo de los motores de combustión convencionales, que promedian 169 g/km. El ICCT estima que entre 2021 y 2025 los PHEV han emitido en la UE alrededor de 100 millones de toneladas de CO₂ más de lo declarado, equivalentes a dos tercios de las emisiones anuales del tráfico rodado alemán.
La Comisión Europea planea endurecer el factor de utilidad (UF) en dos fases: desde 2025 con un componente eléctrico asumido del 50-54 %, y desde 2027 con un 30-34 %. Sin embargo, la segunda fase enfrenta el rechazo de la patronal ACEA, del VDA alemán y de la propia Bundesregierung, que se opone a agravar los límites de CO₂ para híbridos.
El Consejo de Medio Ambiente de la UE debatirá el asunto el 12 de octubre y el Parlamento votará en noviembre. Para fabricantes con alta cuota de PHEV como BMW, Mercedes-Benz, Audi y Volkswagen, mantener las reglas actuales permitiría cumplir los objetivos de flotas de 2030 sobre el papel sin reducir emisiones reales. T&E advierte de que suavizar el UF retrasaría aún más la inversión en vehículos plenamente eléctricos.
