Las ventas de PS5, PS5 Pro, Xbox Series S y Xbox Series X cayeron con fuerza en mayo de 2026 como consecuencia directa de las subidas de precio aplicadas por Sony y Microsoft, según los datos difundidos por el analista Mat Piscatella. Las ventas de consolas PlayStation retrocedieron un 58% respecto a mayo de 2025, situándose en niveles no vistos desde mayo de 2000, mientras que las de Xbox descendieron un 12% interanual, marcando su peor mes de mayo de la historia. Pese a la caída en unidades, los ingresos por hardware de Xbox subieron un 7% gracias al encarecimiento de los modelos.
El precio medio de un sistema de videojuegos en Estados Unidos alcanzó los 502 dólares en mayo, un 14% más interanual, arrastrado por los incrementos de PS5 y Xbox. En Europa, la PS5 ronda los 650 euros y la Xbox Series X los 750-800 euros, cifras que el artículo considera inasumibles para un hardware equivalente a la gama media de PC de 2020. Ambos fabricantes se han negado a absorber costes y han preferido trasladarlos al consumidor.
Sony ya subió el precio de PS5 en 2022, antes de la crisis de la memoria DRAM, y ahora se rumorea otra subida a finales de 2026. Microsoft y Sony confían en que el lanzamiento de GTA VI reactive la demanda, aunque las reservas abiertas con cinco meses de antelación apuntan, según el análisis, a un intento de sostener las ventas. El artículo concluye que solo un descenso sostenido de las ventas durante varios trimestres forzará una bajada de precios.
