Las ventas de turismos en China cayeron un 20,9 % interanual en julio, hasta unos 1,46 millones de unidades, encadenando diez meses seguidos de descensos, según la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA). En cambio, las exportaciones se dispararon un 88 % y rozan ya los diez millones de unidades anuales, según la previsión del mismo organismo para 2026.
El retroceso interno no es homogéneo. Los modelos de combustión perdieron un 41 % de ventas, arrastrados por la subida del combustible tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán, mientras que los vehículos de nuevas energías (NEV) cedieron un 3,9 %, su séptimo mes consecutivo en negativo tras la reducción de incentivos fiscales. Aun así, los NEV firmaron una cuota récord del 65,1 % del mercado chino.
En el extranjero, las exportaciones de NEV crecieron un 147,8 % interanual, hasta 540.000 unidades, con BYD a la cabeza (173.700 unidades), seguida de Chery y de Tesla, que envió 66.330 coches desde Shanghái. Los fabricantes chinos están recurriendo a fábricas de marcas históricas en Europa, Latinoamérica y Oriente Medio, e incluso a acuerdos como el de Geely con Ford en Almussafes, para producir localmente. La CPCA anticipa que el mercado nacional toque fondo en agosto antes de empezar a recuperarse, aunque un nuevo impuesto anual a algunos NEV previsto para enero de 2027 añade incertidumbre.
