La competencia se intensifica en el mercado de baterías para hogares, donde startups como Base Power, que ha captado 2.000 millones de dólares en menos de un año, presionan al líder Tesla. El fabricante de automóviles ha respondido con un nuevo plan de arrendamiento de Powerwall que recorta la cuota mensual a 35 dólares por 27 kWh, frente a los 19 dólares al mes que ofrece Base Power por 39,2 kWh en Texas, cuando el precio de compra e instalación solía superar los 10.000 dólares.
El cambio de pricing responde a dos factores: la caída del coste de las baterías y el auge de las plantas virtuales de energía (VPP). Una VPP agrega miles de baterías domésticas y las coordina como si fueran un único gran generador que las eléctricas pueden activar en picos de demanda. El mercado, de 7.400 millones de dólares, podría superar los 30.000 millones en 2033 según Grandview Research.
Frente a las plantas de pico —que tardan entre dos y cuatro años en construirse—, un VPP de 100 MW como el que Base Power levanta con la cooperativa CoServ se instala en menos de un año. La distribución geográfica de las baterías evita obras de tendido eléctrico y reduce los cuellos de botella de interconexión, una ventaja clave ante el crecimiento de los centros de datos. Base Power instala ya 8 MWh diarios y aspira a duplicar el ritmo antes de fin de año.
