La tormenta bursátil destapa las fragilidades de la opaca economía de la IA

Fuentes: Stock market turmoil sheds stark light on the opaque AI economy

Una semana de elevada volatilidad en los mercados globales puso en jaque a los grandes fabricantes occidentales de chips y expuso la dependencia del sector de la inteligencia artificial respecto a un puñado de empresas. La sacudida arrancó el lunes con el debut bursátil del fabricante chino de memorias CXMT en Shanghái, cuyas acciones se dispararon un 466% hasta alcanzar 3,3 billones de yuanes (365.000 millones de libras), y con la noticia de que China habría desarrollado herramientas propias de litografía ultravioleta profunda, tecnología hasta ahora monopolizada por la holandesa ASML.

Las acciones vinculadas a la IA cayeron en cascada: el índice Kospi surcoreano se desplomó un 11,5% el martes y otro 6% el miércoles, arrastrado por SK Hynix y Samsung Electronics. En Wall Street, el Nasdaq entró brevemente en territorio de corrección y Nvidia perdió más del 5%, cediendo el título de mayor cotizada mundial a manos de Apple. El viernes, los buenos resultados de Amazon y Microsoft propiciaron un rebote, con el Kospi repuntando cerca de un 20%, aunque el mes cerró como el peor desde octubre de 2008.

Analistas de Forrester, IG y la firma británica Civo coinciden en que la reacción fue excesiva: CXMT produce chips de memoria DRAM, no GPUs, por lo que no compite con Nvidia, y la presencia de un rival chino real en litografía tardará años en materializarse. En paralelo, el reportaje del Wall Street Journal sobre un posible respaldo financiero de 250.000 millones de dólares de Nvidia a OpenAI reavivó el debate sobre la naturaleza circular y opaca de la economía de la IA, donde la empresa de Jensen Huang actúa como un "banco central" cuyo sostenimiento resulta difícil de evaluar para los inversores.