La Seguridad Social cerró agosto con 22,3 millones de afiliados, después de que el proceso extraordinario de regularización de migrantes, iniciado en abril, secara las estadísticas laborales. En el último mes se dieron de alta unas 337.900 personas extranjeras que participan en ese proceso, de las cuales 134.500 son mujeres y 203.400 son hombres. La caída del empleo al final de la temporada turística fue de 162.800 personas, la segunda más baja de la última década, mientras que el paro registrado creció en 44.400 personas, el doble que en agosto de 2024, hasta situarse en 2.355.918 personas, niveles de 2008. Los trabajadores extranjeros afiliados marcan un nuevo récord de 3,55 millones. Sectores como el hogar, la agricultura, la hostelería y la construcción concentran el efecto: la hostelería sumó 7.000 afiliados, el sistema especial agrario perdió solo 4.600 trabajadores frente a unos 14.700 en los dos años anteriores y el régimen especial de empleadas del hogar creció en 4.800 trabajadoras. En el paro, en cambio, los extranjeros subieron en 16.000 personas, cuando solían descender. Más de la mitad de ese aumento corresponde al grupo "sin empleo anterior", lo que el Ministerio valora como un afloramiento de economía sumergida. En términos interanuales, se han creado cerca de 680.000 empleos y hay 4.811.840 trabajadores indefinidos más que en agosto de 2021, con 2.020.332 afiliados temporales menos.
