La regulación federal obliga a Polestar a dejar de vender coches en Estados Unidos

Fuentes: When the Law Kills Your Electric Car Dealership

El Departamento de Comercio de Estados Unidos denegó en junio la autorización que permitía a Polestar, marca sueca controlada por el grupo chino Geely, seguir vendiendo vehículos en el país pese a la normativa federal que restringe la comercialización de coches con tecnología conectada de fabricación china o rusa. A partir del año modelo 2027, Polestar dejará de distribuir sus modelos 3 y 4 en el mercado estadounidense. La empresa enmarca la decisión en una reorientación estratégica hacia Europa, donde se concentró el 94 % de sus ventas del primer trimestre de 2026, y asegura que la red de servicio continuará atendiendo a los clientes.

La medida afecta a las 32 concesionarias de Polestar en Estados Unidos. Matthew Haiken, propietario de Polestar Short Hills en Nueva Jersey y de otros tres concesionarios del Prestige Collection Auto Group, critica la gestión de la marca y considera que la autorización debería haberse conseguido, como logró Volvo —también participada por Geely— en marzo. El decreto sobre vehículos conectados, aprobado en enero de 2025 por la Administración Biden, prohíbe los componentes hardware y software de origen chino o ruso por motivos de seguridad nacional.

El caso recuerda a la quiebra de Fisker en 2024, que dejó a sus propietarios sin recambios ni servicio técnico. A diferencia de aquella, Polestar seguirá operativa en otros mercados y mantiene la obligación legal de mantener la cobertura en Estados Unidos. Haiken, que afirma no sentirse preocupado por la tecnología china, defiende la decisión regulatoria y confía en mantener su centro de servicio independiente para los vehículos ya vendidos.