La rebelión de 2013 contra Adobe Photoshop y la victoria del modelo de suscripción

Fuentes: En 2013, casi 50.000 diseñadores firmaron contra la decisión de no vender Adobe Photoshop. Ganó Adobe

En 2013, casi 50.000 creativos firmaron una petición en Change.org contra la decisión de Adobe de dejar de vender Photoshop como producto y pasarlo a un modelo de suscripción mediante Creative Cloud. Adobe mantuvo su estrategia pese a perder un 15% de ingresos en su división Digital Media durante el ejercicio de transición y a las críticas de los usuarios. Una década después, la compañía factura cinco veces más y Creative Cloud se ha convertido en una de sus principales fuentes de ingresos.

Las quejas más habituales incluyen el pago indefinido sin adquisición del software, prácticas oscuras en la contratación de planes anuales, penalizaciones del 50% por cancelar tras los 14 primeros días, sucesivas subidas de precio y un proceso de cancelación diseñado para retener al usuario. La introducción de funciones de inteligencia artificial ha añadido una capa adicional, ya que la cuota no garantiza el acceso completo a herramientas como Photoshop, que ahora consumen créditos limitados.

La presión ha llegado también a los tribunales. En marzo de 2026, Adobe cerró un acuerdo de 150 millones de dólares con el Departamento de Justicia estadounidense por las comisiones de cancelación y la dificultad para darse de baja, sin admitir responsabilidad. La autoridad de competencia británica abrió después su propia investigación, con multas potenciales del 10% de la facturación mundial, y la Unión Europea prepara la Digital Fairness Act.

La decisión de Sony de abandonar los juegos físicos en PlayStation reabrió el debate sobre propiedad frente a licencia. El precedente de Adobe muestra que el modelo de suscripción termina imponiéndose aunque la reacción inicial sea masiva.