La pediatra Megan Moreno, coautora de 'Connecting: Raising Kids in the Digital World', argumenta que la mayor amenaza para la conexión humana en la infancia no es la tecnología en sí, sino la incapacidad de las familias para mantener conversaciones abiertas y curiosas sobre su uso. Moreno señala que el debate público suele polarizarse entre extremos, como el uso excesivo de pantallas o la abstinencia digital, generando ansiedad en los padres y defensas en los adolescentes. En su práctica clínica, observa que las discusiones sobre el tiempo de pantalla suelen generar tensión, pero que el diálogo sobre las motivaciones y preocupaciones reales de los menores reduce el conflicto y fomenta la salud mental. El artículo destaca que los padres, a menudo abrumados por las noticias alarmistas, necesitan cambiar su enfoque de la crítica a la curiosidad. Moreno propone que los adultos deben preguntar qué leen o ven a sus hijos, admitir sus propias limitaciones y modelar el diálogo. Esta estrategia no solo mejora la relación familiar, sino que también abre el camino para debates sociales más constructivos sobre el diseño de plataformas digitales y las obligaciones de las empresas tecnológicas. La conclusión es que, para preservar la conexión humana, la solución no es reducir el tiempo de pantalla, sino aumentar la calidad de las conversaciones intergeneracionales.
