Un ingeniero que trabaja en una startup de IA y lleva una década usando Cloudflare sostiene que la empresa, otrora referente de infraestructura por su fiabilidad y simplicidad, ha caído en una suerte de "psicosis de la IA" que prioriza el volumen de anuncios sobre la coherencia del producto. Según explica en su blog personal, la proliferación de herramientas —D1, Durable Objects, KV, R2, Queues, Hyperdrive, Workers, Workers dinámicos, Sandboxes, Containers y diversas modalidades de "code mode" para agentes— obliga a los desarrolladores a combinar tres o cuatro productos de almacenamiento y elegir entre múltiples capas de cómputo con aislamiento, precios y bindings diferentes y documentación contradictoria. El autor critica también la capa de IA: un SDK de agentes, Flue, Project Think, Cloudflare OS, AutoRAG (renombrado AI Search) y Workers AI ofrecen un catálogo amplio pero inferior en latencia y modelos frontera a proveedores especializados, y la observabilidad sigue en beta con limitaciones de trazado documentadas. A su juicio, la organización ha sustituido la cultura de ingenieros por una de product managers orientados a la cadencia de lanzamientos y a la pelea en redes con Vercel, erosionando la capa de infraestructura confiable que hizo grande a Cloudflare.
La psicosis de la IA en Cloudflare: cuando una empresa de infra se ahoga en sus propios productos
Fuentes:
Cloudflare's AI psychosis
