Una tarjeta receptora pensada originalmente para alimentar paneles LED modulares se ha convertido, casi por accidente, en una de las placas de desarrollo con FPGA más baratas del mercado. Se trata de la Colorlight 5A-75B, un componente genérico de displays LED que integra una FPGA Lattice ECP5 (modelo LFE5U25-F), dos interfaces Gigabit Ethernet, 16 Mbit de SDRAM, otros 16 Mbit de memoria Flash para el bitstream y ocho salidas con pinout HUB75 a 5 V. Su precio habitual oscila entre 20 y 25 dólares.
El cambio de uso fue posible gracias al trabajo de ingeniería inversa liderado por q3k y otros colaboradores, que publicaron el esquemático, la documentación de pines y el repositorio chubby75. A ello se suma el soporte completo del chip ECP5 por parte de la cadena de herramientas open source Yosys: compilador de Verilog, motor de place & route y generador de bitstream, lo que permite programar la placa con un adaptador JTAG abierto como Bus Pirate.
Entre sus puntos fuertes destaca el equilibrio entre conectividad (doble Gigabit Ethernet, única en su rango de precio) y E/S accesibles a través de los conectores HUB75, con un reloj de 25 MHz, un LED y un botón integrados, suficientes para un primer proyecto Verilog. Su principal limitación es la ausencia de entradas: los drivers 74HC245 solo permiten salida, aunque pueden sustituirse por el conversor de nivel bidireccional pin-compatible SN74CBT3245A, por pequeñas placas adaptadoras o reconectando el pin de dirección de los drivers a una E/S de la FPGA. En conjunto, la 5A-75B ofrece una vía de entrada económica al desarrollo FPGA con herramientas totalmente libres.
