Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil están interrogando al operario del centro de control de Adif en Atocha, Madrid, que emitió la orden de reanudar la marcha del tren AVE de Renfe antes de que el convoy del Iryo, que se había detenido en la vía, pudiera ser retirado. Esta decisión, que motivó el choque frontal ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), ha sido calificada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, como "inexplicable" y "errónea". La investigación, liderada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), incluye la recopilación de testimonios de otros empleados y el análisis de material audiovisual para determinar las causas del siniestro. El operario en cuestión es el responsable directo de la reanudación de la marcha en circunstancias donde existía una señalización roja y otro tren parado, una situación que Puente ha señalado como una decisión que no se corrigió a tiempo. El trabajo de los agentes del instituto armado complementa la labor técnica de la CIAF, que redactará el informe final presentado al juzgado para esclarecer las responsabilidades en este accidente que ha dejado decenas de fallecidos.
