La escasez de memoria DRAM amenaza la rentabilidad del coche conectado

Fuentes: La crisis de la RAM ha encarecido toda la electrónica de consumo. La siguiente víctima es el coche

Los fabricantes de automóviles se han sumado a Apple y otras tecnológicas para pedir al Gobierno de Estados Unidos que intervenga en el reparto de chips de memoria DRAM, una crisis de suministro que ya había encarecido ordenadores, teléfonos y consolas. Samsung, SK Hynix y Micron controlan el 88% de la producción de DRAM de automoción, pero han reorientado obleas hacia la memoria HBM de los centros de datos de inteligencia artificial, que ofrece mayor margen. El resultado es que SK Hynix tiene vendida toda su producción de 2026 y los plazos de entrega de algunos distribuidores alcanzan las 58 semanas.

La memoria de un coche no puede sustituirirse rápidamente: tarda meses o años en homologarse, a diferencia de un módulo de PC. Un turismo medio equipa unos 90 GB de DRAM y NAND, con proyecciones de 278 GB en 2026 y hasta 2 TB en los modelos más avanzados. La LPDDR4 de uso automoción había subido alrededor de un 70% interanual en enero de 2026, y los contratos nuevos podrían dispararse entre un 70% y un 100% frente a 2025. En un utilitario europeo, esa memoria costaba unos 24 dólares en 2025; en un coche con cockpit digital y ADAS avanzados supera los 150 dólares.

El impacto financiero es visible: los 16 grandes fabricantes cerraron 2025 con un margen medio del 4,4%, y Stellantis, Nissan y Mazda entraron en pérdidas. Volkswagen obtuvo el 44% de su Ebitda de los servicios financieros, no de la venta de vehículos. S&P Global Mobility descarta una caída de la producción mundial si las marcas pagan los sobreprecios, pero advierte que los fabricantes generalistas deberán subir precios o eliminar acabados básicos, una tendencia que ya se observa en el mercado.