La crisis de financiación de los videojuegos de presupuesto medio deja sin futuro a nuevos 'Myst'

Fuentes: No One Can Afford to Make 'Myst' Games Anymore

El estudio Cyan Worlds, creador de la saga Myst, difundió la semana pasada el tráiler de Anglerfish, una nueva entrega más oscura en la que el jugador aparece secuestrado en un mundo extraño por un escritor interpretado por Noshir Dalal. El problema es que Anglerfish lleva meses cancelada: ningún editor quiso financiarla pese a las buenas reacciones al demo jugable mostrado en la pasada GDC y la D.I.C.E. Summit, donde Cyan aspiraba a una inversión de entre uno y diez millones de dólares. Tras el fracaso de la ronda de contactos, la compañía congeló el proyecto y despidió a doce personas, casi la mitad de su plantilla.

El caso ilustra un colapso del mercado medio del videojuego —los títulos double A con presupuestos de entre dos y quince millones de dólares— similar al que sufren el cine y la literatura. Mientras los grandes estudios (Rockstar, Naughty Dog, Bungie) superan los 200 millones por juego y los micro-indie gastan menos de uno, las editoras que sostenían la franja intermedia (Private Division, Adult Swim Games, EA Originals) han redirigido su capital hacia proyectos mucho más pequeños tras el pinchazo de la burbuja de inversión en videojuegos. El capital de riesgo del sector cayó más de un 75 % desde su pico de 12 000 millones de dólares en 2021 hasta situarse por debajo de 3 000 millones en 2023 y 2024, en parte por la subida de los tipos de interés.

Algunos desarrolladores exploran alternativas como el micromecenazgo, los fondos no tradicionales (Outersloth, Blue Ocean Games, Midgame Fund) o el autofinanciación, como el creador de Blue Prince. En Cyan, la directora de desarrollo Hannah Gamiel afirma que, pese al varapalo, el equipo mantiene la esperanza en el futuro del estudio.